Kubo Financiero es una Sociedad Financiera Popular (SOFIPO) regulada y autorizada por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y también por la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF).
Fundada en 2012 por Vicente Fenoll y un grupo de emprendedores mexicanos, esta institución nació con la misión de democratizar los servicios financieros en México a través de la tecnología.
Esta fintech mexicana opera bajo un modelo de "crowdlending" o préstamos colectivos, conectando directamente a personas que necesitan financiamiento con inversionistas que buscan rentabilidad. Esto elimina intermediarios y permite ofrecer tasas más competitivas tanto para quien solicita un préstamo como para quien invierte.
Con el tiempo, esta empresa se ha expandido y ahora también ofrece productos de ahorro e incluso tiene su propia tarjeta de débito.
Kubo Financiero cuenta con más de 10 años de experiencia en el mercado mexicano y fue una de las primeras plataformas de este tipo en obtener regulación oficial, lo que garantiza la seguridad de las operaciones realizadas a través de su plataforma.
En su tiempo funcionando, Kubo ha otorgado más de 4 mil millones de pesos en financiamiento.
La empresa ha sido reconocida por diversas organizaciones nacionales e internacionales por su innovación en inclusión financiera, y ha recibido inversiones importantes de fondos como Bamboo Capital Partners y el Banco Interamericano de Desarrollo.
Como puedes ver, a pesar de que Kubo Financiero es confiable, aunque tiene algunos desafíos y puntos no tan positivos que se recomienda poner en una balanza.
Sin embargo, es obvio que las ventajas sobrepasan por mucho a los puntos débiles, por lo que podemos decir que es una excelente opción para conseguir préstamos y otros productos financieros.