Básicamente, solo hay dos maneras por las que se puede llegar a una negociación de deuda, a continuación, los escenarios de forma detallada.
Que el deudor haga un ofrecimiento
El primer escenario es ser proactivo y hablar con la entidad con un plan en mente o haciendo las preguntas correctas, lo importante es demostrar la voluntad de pagar.
Hay de todo el mundo de las finanzas, algunas entidades estarán dispuestas, otras no tanto.
Para esto deberás contactar con el acreedor a través de su UNE (Unidad de atención especializada).
Seguro recibirás una contraoferta de su parte si entregas algún plan de reestructuración. Quizás estos acepten en sus términos u ofrezcan alternativas de consolidación o quita.
Proponer una liquidación con quita debería ser la última opción, pero entendemos que a veces es la única solución posible.
Se recomienda reunir más o menos el 30% de lo adeudado que todavía tienes y entonces contactar con la entidad. Sin embargo, seguro existirá una negociación, por lo que se recomienda siempre ofrecer menos de lo que has reunido.
Si se llega a un acuerdo, entonces que se firme un nuevo contrato o una carta convenio.
Puedes presentar tu oferta a través de una reparadora de crédito. Aunque no todas las instituciones negocian con terceros.
Que el acreedor o un representante haga un ofrecimiento
Tan común como es para los deudores hacer una oferta, es que los bancos, financieras y otras instituciones contacten a los deudores con una nueva propuesta de plan de pago.
Los bancos analizan la data de cientos de miles de usuarios para conocer el posible estado de las finanzas de sus clientes y hacer ofertas atractivas.
Lo primero que tienes que hacer es analizar si tienes los recursos suficientes para aprovechar la oferta. Si es así, puedes hacer alguna contraoferta, aunque no siempre acceden, así que lo mejor es tener expectativas realistas y cambiar un poco la oferta inicial.
Igual con una contraoferta no retirarás su oferta inicial, pues es normal que dicha oferta tenga alguna fecha de vencimiento, así que tendrás tiempo para meditarlo antes de aceptar o no. No esperes hasta el final para hacer tu contraoferta.