Lo principal es que el deudor tiene el deber de saldar su deuda según los términos establecidos y de previo acuerdo en un contrato. Conocer los derechos y obligaciones del deudor es fundamental para enfrentar cualquier proceso de cobranza.
Además, el deudor está en la obligación de pagar por los daños y perjuicios ocasionados al acreedor.
El deudor puede ser encontrado parcial o totalmente responsable de las pérdidas (o privación de cualquier ganancia) que el acreedor sufra a causa del impago.
Técnicamente, tras 30 días de no cumplir con el pago, se estará en mora, por lo que ya habrán aparecido intereses moratorios.
Eso significa que, mientras más tiempo se sostenga una deuda, mayor será el pago que el acreedor puede solicitar.
Incluso hay casos en los que los deudores de tarjetas de crédito y otros tipos de financiamiento deben correr con los gastos del despacho y los abogados si se le encuentra culpable.
Cumplir con las responsabilidades de la persona deudora antes y durante el crédito es importante para mantener un buen historial crediticio que permita que las puertas del crédito continúen abiertas.