No todas las reparadoras de crédito confiables ofrecen el mismo servicio ni trabajan con las mismas instituciones. Estos son los factores que debes evaluar antes de contratar una:
1. Verifica que negocie con tus acreedores. No todas las reparadoras trabajan con los mismos bancos o financieras. Pregunta directamente si aceptan tus deudas específicas.
2. Compara las comisiones. Revisa los tres tipos de cobro: inscripción, comisión mensual y comisión por descuento obtenido. Algunas cobran montos fijos y otras porcentajes de la deuda.
3. Consulta el contrato. Un contrato claro debe especificar que tú autorizas cada movimiento de fondos. Si la empresa no te muestra contrato antes de firmar, es una señal de alerta.
4. Investiga su reputación. Busca opiniones de otros usuarios en internet, revisa si la empresa está registrada ante PROFECO y verifica que tenga domicilio fiscal real.
5. Confirma el monto mínimo de deuda. Algunas reparadoras no aceptan deudas menores a cierta cantidad. CuraDeuda acepta desde $10,000, mientras que Bravo pide un mínimo de $50,000 pesos.
También puedes consultar si existen quejas registradas sobre la empresa ante las reparadoras de crédito CONDUSEF, aunque al no estar reguladas directamente, la información puede ser limitada.