Muchas entidades checan el Buró y similares, pues cualquiera que haya solicitado un crédito alguna vez o que cuente con un servicio básico a su nombre, aparecerá en el registro. Así que el problema no es estar en Buró, sino tener un mal historial crediticio.
Si te atrasas en tus pagos con frecuencia y tienes deudas de más de 90 días sin pagar ni negociar, lo más probable es que veas un mensaje de "solicitud rechazada por score" al hacer una nueva solicitud.
Tienes que saber que no hay banco que no consulte el Buró de Crédito, todos lo hacen. También puedes consultar tu Círculo de Crédito, ya que algunas entidades reportan ante esta institución en lugar del Buró.
La buena noticia es que sí hay financieras que otorgan préstamos y tarjetas de crédito sin Buró. Compara aquí algunas de las mejores opciones:
8. Tu situación judicial mercantil
Puede que pienses que sea injusto, pero la mayoría de los bancos y entidades financieras no otorgan préstamos a personas que tienen una demanda mercantil en proceso.
En cuanto a otras situaciones judiciales, nunca te dirán que "se rechaza su solicitud por motivos de seguridad", pero un préstamo concedido a una persona que esté en medio de un juicio puede significar una ayuda para evadir la justicia.
A los ojos del sistema financiero, no es buena idea prestarte por el momento.
9. Falta de relación con la entidad
Si no tienes una relación previa con el banco o institución financiera, es más difícil que te quieran conceder algún préstamo. En general, los bancos están dispuestos a prestar solo a clientes.
De hecho, hay algunas instituciones en que esta relación anterior es un requisito indispensable. Las financieras son más flexibles con esto.
10. Ser demasiado joven o demasiado mayor
Si eres demasiado joven o, al contrario, superas cierta edad, puede que no acepten darte financiamiento en algunas entidades.
La falta de experiencia en crédito y la ausencia de ingresos estables son los motivos principales por los que la edad se vuelve un factor.
También hay otros motivos para ver tu crédito rechazado por edad, como por ejemplo la propensidad a problemas de salud, inestabilidad laboral e ingresos insuficientes.
La edad para conceder financiamiento suele estar entre los 18 y 70 años, pero algunas entidades pueden tener límites entre 25 y 65 años según el tipo de crédito.
11. Datos incorrectos
Nadie cree que esto le puede pasar, pero muchas solicitudes son rechazadas porque los datos ingresados no son correctos.
Tu nombre, dirección y otros datos son esenciales y deben coincidir con lo que dicen los documentos que envías.
Revisa tu solicitud y documentos dos y tres veces antes de enviarla. Mejor retrasarte unos minutos que esperar días para obtener una respuesta negativa.
12. Documentos no visibles o no válidos
Los bancos y entidades financieras han ido facilitando un proceso de verificación online sin papeles, especialmente si abriste tu cuenta recientemente o actualizaste tu información.
No obstante, a veces tendrás que subir documentos a la red o enviarlos por correo electrónico. Enviar copias, fotos o escaneos legibles y en buen estado facilita su aprobación.
Si hay algún sello en un papel o es a color, entonces procura que este se aprecie como en el original. El nivel de detalle y resolución son importantes.
13. No aceptar los préstamos en el plazo establecido
Si tu solicitud ha sido aceptada, recuerda que esta no estará cerrada hasta que aceptes el contrato.
Si lo firmas fuera de tiempo, lo más seguro es que te denieguen la solicitud porque el contrato ya no tendrá validez. Desgraciadamente, en ese caso deberás empezar todo el proceso de nuevo.