Existen varios tipos de crédito hipotecario según la fuente de financiamiento y la finalidad. Conocerlos te ayudará a elegir la opción que mejor se adapte a tu situación.
Crédito hipotecario bancario
Es el más común. Lo otorgan bancos como BBVA, Santander, HSBC, Scotiabank y Banorte. Las tasas suelen ser más competitivas que las de organismos públicos, pero los requisitos son más estrictos: buen historial en el Buró de Crédito, ingresos demostrables y enganche del 10% al 30%.
Crédito Infonavit
Lo otorga el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores. En 2026, Infonavit implementó el modelo T100, que redujo los puntos necesarios de 1,080 a solo 100 para solicitar un crédito. Los requisitos actuales son: ganar entre uno y dos salarios mínimos, no ser propietario de otra vivienda y tener al menos seis meses de antigüedad laboral.
Cofinavit
Combina un crédito bancario con el saldo de la subcuenta de vivienda de Infonavit. La idea es sumar ambas fuentes para alcanzar un monto mayor de financiamiento. Es útil cuando el crédito Infonavit solo no alcanza para la vivienda deseada.
Apoyo Infonavit
Permite usar el saldo de tu subcuenta de vivienda como garantía para obtener mejores condiciones en un crédito bancario. El banco otorga el préstamo y tus aportaciones patronales ayudan a cubrir una parte del pago mensual.
Crédito FOVISSSTE
Exclusivo para trabajadores del Estado. El Fondo de la Vivienda del ISSSTE ofrece financiamiento con condiciones especiales, como tasas fijas y plazos de hasta 30 años. Puedes usar tu subcuenta de vivienda para cubrir el enganche.
Hipoteca verde
Se trata de un crédito adicional que otorga Infonavit para adquirir viviendas con certificación de sustentabilidad. Permite financiar equipos ahorradores de energía y agua (calentadores solares, aislamiento térmico, llaves ahorradoras). La ventaja es que reduce los gastos de servicios a largo plazo.