El tiempo u horizonte es una variable estrechamente ligada al ahorro, por eso se planifica de forma distinta según el plazo que tenga esa meta.
A corto plazo
Se puede hacer un plan de ahorro semanal de corto plazo para ir de vacaciones, comprar un auto, estudiar una maestría o diplomado, hacer un regalo especial o lo que se te ocurra con relativamente poco dinero.
Cuando el plazo es corto, el tiempo apremia, por lo que se recomienda ser más estricto en caso de que algún imprevisto aparezca y dañe el plan inicial. Lo mejor es un plan de ahorro semanal o mensual.
Ahorra todo lo que puedas durante el plazo, si sobra, elige qué hacer con el excedente, pero ya con la necesidad cubierta.
Si vas a ahorrar en el banco, elige hacerlo en un producto que te permita sacar tu dinero de forma inmediata y no con previo aviso, como una cuenta de ahorros.
A mediano plazo
Se habla de mediano plazo cuando el objetivo es entre 1 y 5 años. Es decir, no tienes planeado usar el dinero en unos meses y la cantidad es considerable.
En el ahorro a mediano plazo, el tiempo está a tu favor, pero no te dejes engañar porque un par de meses malos pueden desviar tu objetivo y desmotivarte. De hecho, es mejor centrarse en la disciplina y no en la motivación y hacer un plan de ahorro mensual y cumplirlo al pie de la letra.
En estos casos es mejor abrir una cuenta de ahorro donde tu dinero esté en custodia y se saque solo con previo aviso.
A largo plazo
Ahorrar a largo plazo es un reto, pues la disciplina y motivación se ven amenazadas. Aquí el tiempo es engañoso, pues la impaciencia puede aparecer.
En estos casos se recomienda dejarse asesorar por instituciones y profesionales especializados en el ahorro a largo plazo. Si los fondos son compartidos, es importante que no se pueda decidir su destino con solo uno de los ahorristas, sino con ambos.
La inflación puede jugar un papel aquí, así que es necesario saber cómo combatir la inflación y elegir un instrumento ideal para tu meta.
Por ejemplo, un fondo de inversión es un producto ideal en estos casos, especialmente si eliges instrumentos de inversión de bajo riesgo.