Muchas de las aplicaciones montadeudas cambian de nombre e imagen continuamente, incluso adoptando los nombres de empresas legales. Lo que hace difícil seguir su rastro.
Además, suelen tener muchos números telefónicos, confundiendo al usuario y dificultando el ignorar las amenazas.
En la mayoría de los casos ofrecen préstamos entre $500 y $20,000 pesos, siendo $2,000 y $3,000 las cantidades más frecuentes, pero se dedican a cobrar hasta tres, cinco y diez veces el monto de la deuda a punta de amenazas.
Según un reportaje de Excélsior, las organizaciones detrás de estas apps lograron mover más de 600 millones de pesos en un solo mes a través de transferencias SPEI. Además, el 60% de las víctimas son mujeres, muchas de ellas madres solteras o jefas de familia.
En resumen, se valen del desconocimiento tecnológico, legal y financiero de los mexicanos. Además, conocen mecanismos de manipulación social y ciertas vulnerabilidades del sistema financiero mexicano y las tiendas de aplicaciones, especialmente de los dispositivos Android.
El peligro de las APK y las apps de préstamos fraudulentas
Sin importar su naturaleza, todas las aplicaciones necesitan que el usuario le otorgue ciertos permisos para su correcto funcionamiento. En el caso de las apps de préstamos en línea, estos permisos son muy básicos.
Pero las aplicaciones montadeudas solicitan permisos atípicos para apps de préstamos. El mejor ejemplo de ello es el acceso a la galería de fotos o los contactos.