Se trata de una medida porcentual anualizada que integra no solo la tasa de interés, sino también otros elementos que forman parte de lo que se paga por un crédito. Por ejemplo, la anualidad de una tarjeta o la comisión de apertura de un préstamo.
Un ejemplo: si un préstamo personal de $10,000 pesos tiene una tasa de interés del 40% anual, pero además cobra comisión de apertura del 5% y un seguro obligatorio del 3%, el CAT será mayor al 40%, pues suma todos esos costos.
Por eso, decir "CAT anual" es redundante, ya que esta cifra siempre se calcula de forma anual. Los intereses pueden variar de año en año según el monto amortizado o ajustes por inflación, y ciertos cargos como la anualidad son inherentemente anuales.
Banxico obliga a todos los bancos y entidades financieras a calcular y comunicar el CAT en la publicidad y en los estados de cuenta de cada uno de sus productos. Esto está regulado por la Circular 21/2009 del Banco de México.
El CAT se expresa sin IVA. El CAT sin IVA es la cifra que verás en toda la publicidad financiera de México, y los impuestos se calculan por separado al final.