Las tarjetas de crédito departamentales son plásticos emitidos por comercios (generalmente tiendas departamentales, de allí su nombre) con la finalidad de incentivar el consumo de parte de sus clientes.
Originalmente, solo podían ser usadas en la tienda que las emitía. Pero hoy se ofrecen tarjetas que funcionan tal y como una tarjeta de crédito corriente.
Estos plásticos pueden o no estar respaldados por las grandes empresas de crédito como Visa, Mastercard o Carnet. De hecho, de esto dependerá en gran parte su uso o aceptación en otros comercios.
Las tiendas por departamento crearon estas tarjetas para formalizar el financiamiento o las ventas a crédito y con el tiempo se han convertido en un producto financiero clave para la economía mexicana.
Hoy una tarjeta departamental es el primer acercamiento de muchos a un crédito y también les ayuda a construir su historial crediticio. De hecho, son el producto de financiamiento más popular en México, según la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2024.
Estas tarjetas cada vez son más populares, por eso las tiendas por departamentos se alían con otras empresas e instituciones de crédito para aumentar su aceptación.