La diferencia de tarjeta de crédito y débito parece simple: una usa dinero prestado y la otra usa el saldo que ya tiene en su cuenta. Pero en México la decisión no se queda ahí. También cambia cómo se reporta al Buró de Crédito, qué costos aparecen en el estado de cuenta, qué protección tiene en compras y qué tan fácil es controlar el gasto.
Si solo quiere pagar sin endeudarse, la tarjeta de débito suele ser suficiente. Si quiere financiar una compra, aprovechar meses sin intereses o construir historial crediticio, la tarjeta de crédito puede servir, siempre que pague el total antes de la fecha límite.



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