Para qué sirve esta calculadora de presupuesto
La Calculadora de Presupuesto te muestra a dónde va tu dinero cada mes. Capturas lo que ganas y lo que gastas, y al momento ves cuánto te queda libre para ahorrar o pagar deudas. No necesitas hojas de cálculo ni fórmulas raras: la herramienta de arriba hace las cuentas por ti y desglosa tus gastos en categorías claras.
Anota tu ingreso mensual neto
Pon la cantidad que de verdad llega a tu cuenta, ya con impuestos y deducciones descontados. Si tu ingreso cambia mes con mes, usa el promedio de los últimos tres.
Captura tus gastos fijos
Renta, servicios, colegiaturas, suscripciones y mensualidades de crédito. Son los pagos que se repiten casi igual todos los meses.
Agrega tus gastos variables
Comida, transporte, gasolina y salidas. Cambian de un mes a otro, así que pon un monto realista, no el de tu mejor semana.
Agrega tus otros ingresos
Si además de tu sueldo tienes ingresos por trabajos independientes, inversiones u otras fuentes, captúralos en sus campos. Así el resultado refleja todo lo que entra cada mes.
Revisa el resultado
Verás el sobrante o el faltante, junto con una gráfica que desglosa tus gastos por categoría.
Métodos de presupuesto que puedes probar
No hay un solo presupuesto correcto. Los siguientes métodos son de los más usados en México y puedes aplicar cualquiera de ellos con los números que te da la calculadora. Elige el que se acomode a tu forma de gastar y a lo que ganas.
La regla 50/30/20
Reparte tu ingreso neto en tres bolsas: 50% para necesidades (renta, comida, transporte, servicios), 30% para gustos (salidas, ropa, entretenimiento) y 20% para ahorro o pago de deudas. Es el método ideal para empezar porque no te obliga a registrar cada peso, solo a respetar los tres grandes porcentajes.
La regla 70/20/10
Aquí mandas 70% a los gastos del día a día, 20% al ahorro y 10% a inversión o a abonar deuda. Funciona cuando tu costo de vida es alto y te cuesta bajar del 50% en necesidades, algo común en ciudades como CDMX o Monterrey.
Presupuesto base cero
Le das un destino a cada peso hasta que el ingreso menos los gastos dé cero. No significa gastarte todo: el ahorro y la inversión también cuentan como un destino con su propio monto. Es el método más estricto y el que más control da, útil si quieres apretar el gasto o salir de deudas.
Cómo saca las cuentas la calculadora
La base es una resta sencilla: ingreso neto menos gastos totales = dinero disponible. Sobre ese ingreso, tú aplicas los porcentajes del método que elijas.
Veamos un ejemplo con la regla 50/30/20. Supón que ganas $18,000.00 al mes, ya con todo descontado:
- Necesidades (50%): $9,000.00
- Gustos (30%): $5,400.00
- Ahorro y deudas (20%): $3,600.00
Si tus gastos fijos y variables suman $13,500.00, te quedan $4,500.00 libres, suficiente para cubrir el ahorro de $3,600.00 que marca el método. Si en cambio gastaras $16,000.00, solo te quedarían $2,000.00 y tendrías que recortar gustos para no quedarte corto en el ahorro.
Tips para que tu presupuesto sí funcione
Págate primero a ti: aparta el ahorro apenas te depositan, no con lo que sobre a fin de mes.
Usa una cuenta o tarjeta solo para gastos fijos, así no se mezclan con el gasto diario.
Deja un colchón para imprevistos. Un presupuesto sin margen se rompe al primer gasto médico o a la primera reparación del coche.
Si cobras por comisiones o trabajas por tu cuenta, presupuesta con tu mes más bajo, nunca con el mejor.
Anota las compras hormiga. El café diario y el antojo de la tarde suman bastante al cierre del mes.
Vuelve a la calculadora cada mes. Tus ingresos y los precios cambian, y tu plan debe cambiar con ellos.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto debería ahorrar cada mes?
Una meta sana es apartar al menos el 20% de tu ingreso neto, como propone la regla 50/30/20. Si ese porcentaje te aprieta, arranca con 5% o 10% y súbelo poco a poco. Lo que importa es que el ahorro sea constante, aunque el monto sea chico al principio.
¿Qué hago si mis gastos son mayores que mis ingresos?
Empieza por los gastos que puedes pausar o recortar, casi siempre están en la categoría de gustos. Si aun así no cuadra, revisa tus gastos fijos: renegociar la renta, cambiar de plan de celular o cancelar suscripciones suele liberar varios cientos de pesos. La calculadora te ayuda a ver dónde duele menos el ajuste.
¿Cómo hago un presupuesto si mi ingreso es variable?
Saca el promedio de tus últimos tres a seis meses y presupuesta con el mes más bajo para ir seguro. En los meses buenos, manda el excedente directo al ahorro o a tu fondo para imprevistos. Así evitas acostumbrarte a un nivel de gasto que no siempre puedes sostener.
¿Cada cuánto debo revisar mi presupuesto?
Lo ideal es una vez al mes, de preferencia el día que recibes tu sueldo. También conviene actualizarlo cuando cambie algo importante: un aumento, un nuevo crédito, una mudanza o un gasto fijo que sube. Un presupuesto viejo deja de reflejar tu realidad.
¿Qué diferencia hay entre gastos fijos y variables?
Los fijos los pagas casi igual cada mes, como la renta, las colegiaturas o la mensualidad del coche. Los variables cambian según tu consumo, como la comida, la gasolina o las salidas. Separarlos te ayuda a ver qué parte de tu gasto puedes ajustar más rápido.