En México, más de la mitad de los adultos cargan con una mala calificación en el Buró de Crédito, y cerca de 60 a 70 millones de personas tienen un historial bancario limitado o nulo. Para toda esa gente, las puertas de los bancos tradicionales están cerradas. Pero eso no significa que no existan opciones reales de financiamiento.
Los préstamos rápidos sin buró de crédito no funcionan como muchos creen. No es que las financieras ignoren su historial crediticio por completo. Lo que hacen es usar métodos alternativos de evaluación: analizan su actividad bancaria, ingresos comprobables, comportamiento digital y otros datos para determinar si usted puede pagar. Después de otorgar el crédito, la mayoría de estas empresas sí reportan al Buró de Crédito, lo cual puede ayudarle a reconstruir su historial si paga puntualmente.
Hoy existen dos grandes categorías de préstamos personales sin buró: los microcréditos personales, que van de $500 a $35,000 MXN con plazos cortos, y los préstamos con garantía vehicular, que permiten acceder a montos desde $12,000 hasta $1,000,000 MXN con plazos de hasta 36 meses. La diferencia en costos entre ambas opciones es considerable, y conviene entenderla antes de solicitar cualquier producto.
